Domingo, 13 de Diciembre de 2009
Caroní F.C. buscará esta tarde el ansiado ascenso a la primera división. Si los fluviales vencen hoy al Deportivo San Antonio, inscribirán su nombre en la máxima categoría del fútbol venezolano a partir de agosto 2011.
Como un cuento con final feliz, las cosas podrían salirle “a pedir de boca” hoy al Caroní. Los fluviales ascenderán a la primera división con un triunfo esta tarde ante el Deportivo San Antonio en el CTE Cachamay, luego que el Deportivo Barinas patinara ayer en Valencia.
Los llaneros no pudieron contra la débil Hermandad Gallega, cayendo con pizarra de 3-2, dejándole así la vía libre a los guayaneses, que podrían celebrar su ansiado ascenso ante su público.
Barinas quedó con sus 31 puntos, mientras que Caroní suma 30, luego de los tres puntos que le otorgó la Federación Venezolana de Fútbol le diera la razón en su protesta ante el U.A. San Antonio.
La oportunidad será propicia para observar a una buena cantidad de público que seguramente llenará por lo menos la tribuna principal del CTE, toda vez que el equipo ha organizado varias actividades, incluyendo una caravana que partirá desde Villa Colombia.
Como buen aliciente, el técnico Del Valle Rojas volverá a contar con casi todos los efectivos de su plantilla, tras recuperar a los sancionados Jhonatan Laurens y Ernesto Tortoledo, así como al lesionado Jair Rojas.
El triunfo le dará a Caroní el primer cupo para que en agosto 2011, forme parte de la primera división, dejando el torneo clausura que arranca en enero como simple protocolo.
Será sin duda un final feliz, en caso de hacerse con el triunfo, luego de los sucesos vividos en las últimas semanas, cuando se daba como un hecho el ascenso del U.A. San Antonio.
Los fluviales reunieron todos los papeles y ejercieron su protesta ante la Federación, que hizo justicia y sancionó las irregularidades que estaban cometiendo los fronterizos, con varios jugadores inscritos como venezolanos, cuando en realidad eran colombianos jugando con cédulas adulteradas.
¿Otro ascenso?
En el pasado, el CTE Cachamay vio como Minerven lograba ascender a la máxima categoría, tras batallar en la división de plata. El destino quiso que el máximo escenario del fútbol guayanés volviera a tener esa oportunidad.
Caroní jugó casi todo el torneo en el polideportivo Venalum, pero el cierre de esa cancha para su recuperación, finalmente le abrió las puertas del Cachamay, donde hoy pudiera estar alzando su primer trofeo.
Sergio Ruiz Torres / Nueva Prensa de Guayana